El inexorable paso del tiempo

20 febrero 2009 at 00:28 Deja un comentario

Cartel de 'El curioso caso de Benjamin Button'.

Cartel de 'El curioso caso de Benjamin Button'.

Nacer siendo viejo y morir convertido en un bebé. El planteamiento inverso de la vida es la historia que plantea el director David Fincher en su nueva película ‘El curioso caso de Benjamin Button’, una extraordinaria metáfora del tiempo de tres horas de duración, que cuenta con 13 nominaciones a los Oscars.

El film, basado en la novela corta que el escritor F. Scott Fitzgerald publicó en el año 1921, se desarrolla en la Nueva Orleans de finales de la Primera Guerra Mundial y narra la vida de Benjamin Button, un hombre que nace con aspecto octogenario y rejuvenece con el paso del tiempo. A lo largo de toda su vida estará presente Daisy (Cate Blanche), pero no será hasta la mitad de su existencia cuando ambos puedan compartir sus vidas.

Un extraordinario Brad Pitt, cargado de talento y belleza, es el encargado de dar vida en todas las etapas, al mágico personaje bajo las órdenes de David Fincher, junto a quien ya trabajó en ‘Seven’ o ‘El Club de la Lucha’. Cinco meses de rodaje, maratonianas sesiones de maquillaje y grandes dosis de tecnología han podido hacer llegar a las pantallas un relato que había picado la curiosidad de diversos directores anteriormente y que a pesar del éxito unánime en taquilla parece crear algunas dudas entre los críticos.

La película, con 13 nominaciones a los Oscars, es calificada por algunos como obra maestra pues a lo largo de sus tres horas, tal vez excesivas, hace gala de la perfección y el amor por el cine bien hecho. Por otro lado, otros pronostican un batacazo en la gala de premios, pues a la película ya se le escaparon los previos Globos de Oro, antesala de los Oscars, que fueron a parar a ‘Slumdog Millionaire’.

Con Oscars o sin ellos, la película consigue conmover a una audiencia tanto masculina como femenina y es que el planteamiento no puede dejar indiferente a nadie. En la película, Benjamin sufre durante sus primeros años todos los achaques propios de la vejez como la ceguera y la escasa audición. Un deterioro que en el curso habitual de la vida, lleva a la muerte y sirve de preludio de ésta. No obstante, para el personaje es la forma en la que ha nacido y en la que vive con la inconsciencia de un niño, dudando sobre si como le dicen, le acechará la muerte a la vuelta de la esquina.

A medida que transcurre el tiempo, Benjamin crece mentalmente y rejuvenece físicamente. Con la apariencia aún de anciano y la mente de un niño, conoce al que será su gran amor, Daisy, una niña de unos siete años. Aunque por dentro son iguales, a ojos del mundo son opuestos por lo que Benjamin toma consciencia de la dificultad que supone que las manillas del reloj giren para él en sentido contrario.

Mientras a su alrededor ve muerte y degradación, en su persona observa el magnífico cambio físico que supone pasar de la vejez a la madurez, un estado de excitación y felicidad comparable al niño que se hace adolescente y observa atónico la transformación de su cuerpo. Es entonces cuando conoce su sexualidad y al que sería su primer romance, una mujer de unos 50 años.

Aún en la madurez, pero más seguro de su físico, Benjamin intenta recuperar al gran amor que dejó escapar (Daisy). Sin embargo Benjamin no logrará su cometido hasta coincidir en edad con su pareja, justo en la mitad de la vida. Pero ese instante mágico en el que ambos comparten su vida no dura más de un segundo pues los relojes, cada uno girando en sentido contrario al otro no permiten más que una efímera felicidad.

El personaje vive a partir de entonces una época de juventud física y madurez mental que le permite sacrificarse por aquello que ama, asumiendo la pérdida y explorando el mundo que le rodea. El temor se cierne sobre él, a la espera de una niñez incierta y solitaria al igual que el anciano teme el deterioro y la soledad de la vejez.

La muerte llega pues de nuevo de forma casi inconsciente, con la ternura y la calidez de un recién nacido.

‘El curioso caso de Benjamin Button’ es una metáfora del paso del tiempo que plantea un dilema filosófico. ¿Has visto la película?, ¿Te gustaría poder rejuvenecer con el tiempo? ¿En qué sentido es más justo que giren las agujas del reloj?, ¿Consideras a la película una obra maestra o no crees que merezca las 13 nominaciones?, ¿Será éste el mejor papel de Brad Pitt de su carrera?

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