A un paso de acabar con la maldición

15 enero 2010 at 10:38 Deja un comentario

Carlos Sainz, durante su etapa en el Mundial de Rallies (foto: carlos-sainz.com)

Carlos Sainz, durante su etapa en el Mundial de Rallies (foto: carlos-sainz.com)

Siempre ha habido una cierta neblina de mal fario sobre Carlos Sainz. Posiblemente (seguramente) basada en sus muchos contratiempos, que le han impedido sumar más triunfos. Ahora, a falta de dos etapas para la conclusión del rally Dakar, parece que esa sensación se ha difuminado. ¿Superará el madrileño los últimos kilómetros?

Había sido muy proclive a embestir ovejas o pinchar ruedas desde siempre Carlos Sainz, pero la leyenda se agigantó hasta niveles insospechados durante el Rally de Inglaterra de 1.998. A bordo de un Toyota, Sainz y su copiloto Luis Moya estaban a punto de lograr su tercer título mundial cuando una pequeña pieza del motor saltó. Desde entonces a todos nos suena lo que es una biela. Quedaban 700 metros, el madrileño conducía con calma, manteniendo los tiempos, pero la fama precedente se convirtió en realidad absoluta: ser Carlos Sainz a los mandos de un coche era algo así como ver un gato negro, romper un espejo o derramar la sal.

Cuando abandonó el Mundial de Rallies, Sainz había sido incapaz de superar aquel momento. No volvió a luchar por el título y había pasado de ser un gran campeón a un mal chiste. Se propuso un nuevo reto entonces, ganar el Dakar, lo que agigantó las burlas. Reconozco que aseguré que, cuando aún se disputaba la prueba en África, Carlos Sainz era capaz de atascar la rueda en un espejismo. No, no en un oasis, en un espejismo.

A lo largo de sus participaciones, Carlos Sainz ha combinado roturas, pinchazos y atascamientos en la arena de las dunas, algo lógico, máxime cuando su experiencia sobre el terreno era nula en comparación con sus rivales. Hace un año, ya experimentado y claro favorito a la victoria, nos regaló una de las imágenes más jocosas y ridículas del deporte cuando, en pleno desierto suramericano, accidentado por una mala indicación de la hoja de ruta, se dirigió a los que le rodeaban, naturalmente hablantes de español en su gran mayoría, al grito de “try to help me”. Faltaban solo tres etapas y la victoria estaba en su bolsillo pero, una vez más, Carlos Sainz volvió a ser el gafe.

Pues bien, en este Dakar parece que todo ha cambiado. El mejor piloto español de la historia ha superado todas las adversidades. Ante la pujanza de Nasser Al Attiyah, Sainz ha mostrado templanza. En la etapa del miércoles pinchó en dos ocasiones, pese a lo cual pudo mantener el liderato. El jueves, el estadounidense Robby Gordon, con un Hummer, le golpeó, pero aún así mantuvo el coche en condiciones y aumentó su renta. Faltan dos etapas, una complicada y una de trámite. ¿Conseguirá Carlos Sainz redondear su palmarés y dejar atrás su fama? Falta poco para comprobarlo…

Anuncios

Entry filed under: Deportes. Tags: , , , , , , .

¿Quién piratea a quién? El mal de Haití

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Un día de estos…

enero 2010
L M X J V S D
« Dic   Feb »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

¡¡Estamos en Twitter!!

En capítulos anteriores


A %d blogueros les gusta esto: