Archive for agosto, 2010

La Cantina echa el cierre… ¡hasta septiembre!

Alguno que otro estaría pensando si los chicos y chicas de La Cantina son de ésos que, en época de crisis, no se toman un respiro en verano para coger nuevas fuerzas, en vista de que, metidos ya en agosto, aún no nos habíamos marchado y colgado el típico cartel de ‘Cerrado por vacaciones’.

Pero como toda España, y haya o no crisis de por medio, nosotros también requerimos de hacer un parón para recargar la pila y volver en septiembre con fuerzas renovadas; por ello, a partir de hoy los cantineros que hacemos posible este blog os decimos adiós hasta el mes próximo, esperando que no nos echéis mucho en falta -sabemos que lo haréis, no mintáis- y prometiéndoos nuevos contenidos con el inicio del nuevo curso escolar, político o como queráis llamarlo. Y como siempre, escribiremos con el punto de vista más ácido, crítico e irreverente que nos caracteriza.

Un saludo a todos los que nos seguis, y lo dicho,  !nos vemos en los bares! ( ¡ups!, perdón, queríamos decir en septiembre)

6 agosto 2010 at 00:35 1 comentario

El verano, tiempo de especulaciones

Nadie sabe a ciencia cierta qué sucede con Cesc Fábregas (Foto, taringa.net)

El verano es el tiempo de las especulaciones en la prensa deportiva. Aunque sigue habiendo ciclismo, automovilismo, motociclismo, se preparar un Mundial de baloncesto… el fútbol es el deporte rey por antonomasia en España y los medios de comunicación siguen manteniendo la ‘información’ de los dos grandes en sus portadas, salvo días especiales. Algo que puede acabar saturando o volviendo locos a los lectores.

Los clubes, y en especial Barcelona y Real Madrid, intentan mantener silencio sobre sus operaciones, sobre los posibles fichajes, para no encarecer el ‘producto’. Siempre se ha dicho, y es cierto, que cuando el nombre de un futbolista aparece vinculado a cualquiera de ellos su precio se duplica, por lo que nunca es aconsejable que las portadas reflejen los intereses. Este verano, por ejemplo, se hablaba de Azpilicueta, lateral navarro, como posible refuerzo azulgrana por unos 8 millones de euros y acabó marchándose al Olympique de Marsella por menos de 3. Al Barça, sin duda, le hubiera costado al menos el doble.

Esta realidad, la necesidad de los clubes de mantener cierto silencio, se contrapone con la de los medios de comunicación, ofrecer una información nueva cada día a sus lectores, oyentes o televidentes. Se abre un juego en el que intervienen periodistas, representantes, futbolistas e intermediarios, además de directivos, que suponen un maremagnum incontrolable de información en muchos casos incierta.

Porque, cada verano, todos buscan su propio beneficio. Los directivos, posiblemente para desviar la atención, filtran nombres a la prensa, en muchas ocasiones de jugadores que no están entre sus pretensiones, para encauzar con mayor tranquilidad las negociaciones reales en marcha. Los jugadores y, sobre todo, representantes, ‘venden’ las presuntas ofertas de las que gozan los futbolistas, sabedores de que el interés del Fútbol Club X por Y puede hacer que el W Club de Fútbol haga una oferta superior para evitar que el futbolista, que está en sus agendas, se escape al máximo rival. Los intermediarios, buscando ver sus nombres en los medios, lo que les otorga caché a la hora de presentarse ante clubes y jugadores como ‘hombres de fútbol’ que han participado en numerosas operaciones sonadas.

¿Qué hay de cierto, entonces, en todo lo que se dice? Posiblemente casi nada. Un claro ejemplo es Cesc Fábregas. Sus compañeros del Arsenal aseguran que desea quedarse. Él no niega su intención de marcharse. Los jugadores del Barça afirman que desean tenerle en sus filas. El técnico Arsene Wenger asegura que “no vendo”. Su segundo, que “no podemos retenerlo”. Los directivos y entrenadores del Barça, que es difícil ficharlo. La afición culé se ilusiona con su llegada. Los medios madrileños dicen que el entorno del jugador está molesto con el Barça. Los medios catalanes, que Guardiola y los directivos le han tranquilizado en numerosas ocasiones. Por otro lado, el Arsenal vendería por 50. Pero el Barça ofrece 40. O no hace ofertas desde finales de junio. Existen vías abiertas. No hay negociación posible…

Y parecido se puede hablar de Maicon, el Inter y el Real Madrid.

Ahora que estamos en pleno verano, si me admiten un consejo y son futboleros, olvídense de leer prensa deportiva y de ver noticiarios al respecto. Háganlo, si les gusta, como pasatiempo, a modo de cómic, y analicen cuando empiece la Liga todo lo que se dijo y como han quedado las cosas. Verán que entre todos, debido sus propios intereses, le han estado mareando.

5 agosto 2010 at 00:39 Deja un comentario

¿Adiós a las bombas de racimo?

Las bombas de racimo se convierten en pequeñas minas antipersona al quedar enterradas sin explosionar. (Foto: 20minutos.es)

Las bombas de racimo se convierten en pequeñas minas antipersona al quedar enterradas sin explosionar. (Foto: 20minutos.es).

Ayer, 1 de agosto, entró en vigor la convención que prohíbe la fabricación, compra, almacenamiento, tenencia y uso de las bombas de fragmentación o bombas de racimo, un tipo de armamento que ha causado desde 1965, fecha de su ‘puesta en servicio’, más de 100.000 víctimas, entre heridos y muertos, de lo que alrededor de un tercio son niños, según datos ofrecidos esta semana por la Coalición Contra las Armas de Racimo, entidad que agrupa a más de 300 ONG´s.

Este tratado fue firmado en mayo de 2008 por 108 países en Dublín, de los que 37 estados lo han ratificado. “El domingo es un día de celebración, es la concreción de un sueño que parecía imposible y que ha hecho realidad la voluntad de la sociedad civil con la ayuda de algunos estados”, dijo el jueves pasado en rueda de prensa Thomas Nash, portavoz de la Coalición.

Sin embargo, mucho nos tememos que éste no será el fin de las bombas de racimo. Como suele ocurrir con este tipo de acuerdos, los países clave en la fabricación y uso de este tipo de minibombas no se han adherido al mismo, lo que sin duda juega en contra del éxito final de la iniciativa. Estados Unidos, Rusia, China o Brasil, que pasan por ser algunos de los más importantes fabricantes mundiales – se sabe que EEUU fabrica alrededor de 800 millones de estas bombas-, así como Pakistán, India o Israel –el país sionista empleó en la guerra de Líbano de 2006 bombas de fragmentación de fabricación norteamericana, según indicó Nash- no han secundado el acuerdo. Como contraste, Alemania o Reino Unido, que almacenan cada uno unos 50 millones de proyectiles de esta clase y que forman parte del grupo de ratificadores, han anunciado que los eliminarán de sus arsenales.

La justificación que estas naciones exponen para seguir contando con las bombas de racimo es que estas armas son de uso legítimo. El problema es que estas bombas, que dejan caer miles de pequeños artefactos del tamaño de una lata de refresco, y que resultan letales a cualquier persona que se encuentre en un radio de 15 metros, suelen tener un margen de error en la detonación de hasta un 30 por ciento.

Y aquí radica el verdadero drama de este tipo de armamento. Las minibombas que no estallan continúan activas durante al menos 40 años, a menudo enterradas en el suelo o en plena superficie, convirtiéndose de facto en auténticas minas antipersona. De hecho, no pocos niños han acabado con miembros amputados, e incluso han muerto, por manipularlas, ya que a menudo tienen colores brillantes.

Porque suponen un drama en todos los lugares donde han sido usadas, las bombas de racimo merecen desaparecer del catálogo de armas de todos los ejércitos del mundo. No vale ya el argumento, a veces esgrimido por los oficiales, de que en una guerra combaten también los civiles de un país, y no sólo sus fuerzas militares, pues a menudo suele ocurrir que la población se ve envuelta en el conflicto sin desearlo, únicamente porque sus gobernantes deciden emprender la aventura bélica por distintos intereses.

La guerra es casi consustancial al género humano, y el mundo actual se ha concebido a raíz de cientos de batallas, de guerras, de combates por tierras, recursos naturales, por causas religiosas o étnicas o, simplemente, por el enfrentamiento de egos. Y, ya que parece que, por el momento, continuarán en el mundo actual sucediéndose conflictos armados, lo menos que se puede pedir es que se dejen de utilizar armas que hieren a los que menos culpa tienen, los civiles, y en especial los niños. Quizá Barack Obama deba pensar en esos cientos de chavales que un día vieron cómo una de estas pequeñas bombas les arrancaba un brazo, una pierna o quizá la vida de algún amigo o familiar cercano, y actuar para que su país y el resto de los que no se han adherido a este convenio, lo hagan. Yes, you can, (if you want, of course).

2 agosto 2010 at 00:31 Deja un comentario


Un día de estos…

agosto 2010
L M X J V S D
« Jul    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

¡¡Estamos en Twitter!!

En capítulos anteriores